LLenando un vacío
Hoy fuí yo quien despertó al sol. Estaba nervioso, impaciente, y sudoroso, pero lo extraño es...¡que estaba inmensamente feliz! Hoy era el día de mi boda. Lo descubrí cuando al abrir los ojos ví colgado del armariomi traje. Continué con toda esta historia, aún sin saber por qué. Mi aspecto era el mismo, y mi trabajo también, eso era lo verdaderamente extraño, alguien se había enamorado de mí tal y como era.
Cuando me encontraba en el altar, ví por primera vez a la novia, mi novia, al otro lado del pasillo. Estaba tan guapa... le brillaban los ojos, soltaban una luz increible en la que pude ver lo mucho que me quería. Se acercaba a mi lentamente sin dejar de sonreir. Jamás me había sentido tan feliz. La había visto hacía sólo tres minutos pero no quería separarme de ella nunca.
Todo lo que sucedió y todos mis sentimientos fueron totalmente sinceros. Sólo quería hacerla feliz, solo pensaba en ella...
Al terminar el día, abrazados en nuestra nueva casa, me dí cuenta de que mañana quizá ya no estaría a mi lado. Aquello me estaba destrozando, a si que intenté mantenerme despierto toda la noche, memorizando cada rasgo de mi reciente mujer; sus ojos, su olor, sus manos, su respiración...
* Melibea*
