El ruido del tráfico me despierta, me levanto de la cama y abro las persianas para ver la calle, estaba colapsada de gente que iba a trabajar y había un ritmo frenético. Pero hoy era mi día libre y no tenía que preocuparme por eso, así que voy al baño, y miro mi reflejo ¿Quién seré hoy? Soy una mujer joven, de unos 28 años. Me dirijo al salón y me tiro en el sofá, desde allí veía una cartera llena de papeles, me viene a la cabeza que soy empresaria y al parecer por el piso, con muy buen sueldo.
Cuando abro el frigorífico veo que esta vacío, y decido ir a comprar. Paso el día muy tranquila pensando en mis cosas, cuando de repente recibo una llamada, era mi amiga, María, que me llamaba llorando, yo muy preocupada le pregunto que qué sucede, y me explica entre sollozos que su novio le estaba siendo infiel y lo acababa de descubrir después de dos años de relación. Yo le intento tranquilizar, pero al final me cuelga llorando, tal como había llamado.
Esa llamada me hace reflexionar sobre las relaciones, ¿Acaso es mejor disfrutar de mi juventud soltera o exponerme a sufrir sin merecerlo? Para mi la respuesta es clara, soy una mujer joven, independiente y en la flor de la vida, y esta es mi manera de disfrutar el vivir al máximo. Sin embargo muchas veces he pensado en los consejos que me daba mi abuela, siempre decía lo triste que era envejecer sola, y la verdad, eso a mi también me preocupaba. Estaba totalmente a favor de las chicas independientes que decidían no casarse nunca y vivir como las mujeres de las series americanas que tanto nos gustan. Pero me afectaba la idea de tener que ser una abuela solitaria, quizás deberíamos disfrutar nuestra juventud de flor en flor, y comprometernos cuando nos cansemos de las fiestas, de tener la cama entera para nosotras, de las noches interminables por la calle con las amigas y de cocinar para uno.
Después de tanto pensar me di cuenta que lo importante no es la edad, ni la situación, ni como vivamos, sino encontrar a alguien con el que realmente estés a gusto y lo puedas compartir todo.
El sol apareció y con ello mi nueva identidad. Agenda. Era veterinario así que estuve casi todo el día poniendo vacunas, examinando canes y recetando antiasmáticos para un canario ya mayor. Todo eso no me llamó la atención demasiado pero si un caso en especial. Se trataba de un perro, un Golden Retriever precioso, era un lazarillo que había perdido a su dueño unas semanas antes. Se lo había quedado la hermana de éste y estaba muy preocupada porque hacia días que no comía y lloraba siempre.
Reflexioné mucho sobre ello, los animales también sienten, también quieren y también sufren. Quizás no les ocurra como a las personas, quizás sus pupilas no se dilaten cuando vean a su amado, no abran la boca para decir lo que sienten, pero saben distinguir cuando son queridosy cuando no lo son.
Los animales sienten el amor de manera diferente, se ha creído popularmente que ciertas especies guardaban fidelidad a su pareja eternamente, pero estudios recientes han demostrado que ni los cisnes, ni los delfines, ni los cóndores, ni los delfines son fieles por naturaleza pese a haber excepciones.
Otro tipo de amor en los animales, es el que sienten por sus dueños. Son capaces de darlo todo por ellos, seguirlos a cualquier parte y ser compañeros durante toda su vida, y como pude comprobar, también se deprimen ante la ausencia de su dueño y sufren si se les abandona aunque no entiendan el por qué. ¿Por qué alguien al que le he dado todo mi cariño me abandona así? ¿Quizás demasiado grande? ¿Quizás sólo fue un capricho?...
No es amor con síntomas humanos, sencillamente porque no corresponde pero son sentimientos y sensaciones encerrados en un cuerpo animal.
Los rayos de sol se cuelan por las rendijas de una persiana de madera, cuando abro un ojo veo que estoy durmiendo sobre un diván. Me lavo la cara en una especie de palangana y me miro al espejo, era una joven. Una mujer con una túnica blanca anudada al hombro vino a despertarme, era mi madre (Cyrene). Me explico que teníamos que ir al mercado a comprar telas, al vestirme y salir a la calle me di cuenta que me había despertado en la Grecia Antigua concretamente en Atenas. Caminaba atentamente observando todo lo que pasaba en la calle, al parecer la ciudad estaba dividida en esclavos (los más numerosos),metecos y ciudadanos libres, y yo pertenecía a una familia noble. Durante el camino mi madre solo hablaba de mi boda ¿Casada yo?, solo aparentaba unos 15 años. Mis padres me entregaban en matrimonio concertado a un noble de la ciudad, mucho mayor que yo. Estaba angustiada por esa situación, así que mi madre decidió que rezáramos a Artemisa (diosa de las jóvenes), recé toda la tarde para despertar al día siguiente en mi casa. De las atenienses solo se esperaba que fueran madres y esposas, y se les obligaba a permanecer en casa, lejos de la vista, excepto en festivales o funerales como el festival de las mujeres deTesmoforia. Al parecer no en todas las épocas es posible el amor, ya que nos condenaban a vivir como esclavas a pesar la condición económica, y sin embargo las mujeres de menor rango social tenían una vida plena y podían incluso regentar un negocio. Ese día me acosté pensando en el siguiente, y dando gracias por no tener que vivir siempre allí, donde el amor no se tenía en cuenta en los matrimonios.
Esta mañana me he despertado algo asustado, cada día es algo distinto, algo diferente, ya no sé quién soy, ya no sé qué siento, es una sensación tan extraña... No se por qué, al abrir los ojos, me ha venido a la cabeza la carta que escribió Grabriel García Márquez para despedirse de los suyos... ¿ Por qué abré pensado en ello? Su última carta es preciosa, algo que de verdad te hace reflexionar, dice así:
"Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo."
Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen. Escucharía cuando los demás hablan y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate!
Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo, sino mi alma.
Dios mío si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo, y esperaría a que saliera el sol. Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti, y una canción de Serrat sería la serenata que le ofrecería a la luna. Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos...
Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida... No dejaría pasar un sólo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero. Convencería a cada mujer u hombre que son mis favoritos y viviría enamorado del amor.
A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse! A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar. A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido. Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres... He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada. He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre.
He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse. Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo.
Siempre di lo que sientes y haz lo que piensas. Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma. Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más. Si supiera que esta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente. Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo diría "te quiero" y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.
Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré.
El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo.
Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles "lo siento", "perdóname", "por favor", "gracias" y todas las palabras de amor que conoces.
Nadie te recordará por tus pensamientos secretos. Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos. Demuestra a tus amigos cuanto te importan."
Si no lo haces hoy, mañana será igual que ayer. Y si no lo haces nunca tampoco importa. Ponle acción a tus sueños. El momento es este".
¡ Qué razón tenía cuando plasmó en un papel sus últimas palabras...! Hoy tengo ganas de hacer algo diferente, de hacer estas cosas, de decír lo que quiero y lo que siento al mundo entero, tengo tanto miedo de quedarme sólo, la soledad es lo que más temo en estos momentos, levantarme y sentír que no hay nadie a mi lado, sentír ese vacío que sólo una persona puede llenar, compartír mis pensamientos, mis miedos.. Estos días me encuentro algo sólo, yo y mis pensamientos, tengo ganas de levantarme junto a una mujer como anteriormente... Espero no tardar mucho, lo añoro, aunque no la conozca ni sepa nada de ella...
Anoche me encontraba solo en casa, así que decidí salir a dar una vuelta.De camino a casa, me topé con un videoclub y decidí entrar para alquilar una película, no tenía plan para aquella noche.
Después de ojear unas cuántas, me decidí por todo un clásico, Romeo y Julieta, donde el amor surge como una necesidad del hombre llevada al máximo extremo. Ya había leído de joven el libro, el primer libro de Romeo y Julieta del autor Luigi da Porto, mas tarde inmortalizado por Shakespeare, todo un maestro del amor.
Llegué a casa,puse en el microondas unas palomitas y me dispuse a ver el gran clásico de la historia. ¡Qué gran historia la de Romeo y Julieta, mueren por amor, por estar juntos! Que muerte más dolorosa pero a la vez tan gratificante… Estas cosas ya no pasan en la actualidad, los jóvenes no saben que significa enamorarse, no saben o más bien no les sale decir un “te quiero”, o tal vez un “te amo” a sus parejas, que por supuesto no les duran para toda la vida, sino unos cuantos meses ... y para algunos ¡eso ya es mucho!
Pero bueno, más les valdría ver películas que les enseñen estos valores como Tristan e Isolda, caso parecido al de Romeo y Julieta, oficial y caballero, Moulin Rouge,Titanic, Ghost… Amores de película que siempre piensas “pero ¡cuanto me gustaría que me sucediese algo así!, y esperas para encontrar al hombre o la mujer perfecta, al de tus sueños, que te llene de felicidad, una persona con la que nunca sientes vacío, que lo entrega todo…
Al fin y al cabo, si pones ilusión y te entregas, estos amores de película pueden llegar a ser verdad, puedes tener un amor como el de Tristán e Isolda, Romeo y Julieta, Julia Roberts y Richard Gere o Nicole Kidman y Evan Mcgregor.
Hoy me he despertado sobresaltado por el sonido del despertador a las 5 de la mañana. Una mujer a mi lado, ha pasado su brazo sobre mi hombro y me ha dicho con voz adormilada: -umm…¿te preparo el café?- De repente, algo que no me había ocurrido hasta ahora, me empezó a confundir: su cara… me resultaba familiar, incluso empecé a recordar momentos con ella que no recordaba haber vivido antes… Era muy extraño, como tener dos vidas distintas en mi cabeza… Estaba confuso, pero de alguna manera reconfortado, porque sabía dónde estaba, quién era ella, incluso notaba un fuerte sentimiento hacia ella, algo que no había experimentado antes, era amor. Esos recuerdos adquiridos me aportaban un punto de vista distinto a lo que hasta ahora conocía del amor. Con esos recuerdos y los míos propios, he preparado esta reflexión sobre el amor.
El amor es ese sentimiento que nos llena el alma. Todos necesitamos el amor en nuestras vidas, no me refiero sólo al amor de pareja, sino a todas las vinculaciones emocionales que tenemos desde que nacemos, con personas del mundo exterior (entendiendo como mundo interior el de nuestros propios pensamientos y sentimientos).
El amor, el querer o el sentirse querido, nos proporciona confianza, motivación, consuelo, nos hace evadirnos de nuestros propios problemas para preocuparnos de los de otra persona, nos hace ser mejor personas. Es tan importante, que en los casos de deficiencias afectivas, la personalidad de una persona se puede volver agresiva (sin sentimiento de afecto, vinculación o respeto por los demás), insegura (reducción del amor propio por relación con el vacío de amor en el mundo exterior), triste, solitaria… Por supuesto, en el desarrollo de este tipo de personalidad influyen muchos otros factores y por otro lado, el exceso de amor o “sobreprotección” también puede dar lugar a problemas de conducta (en el amor, como en los demás aspectos de la vida, todo debe estar en equilibrio).
Es un sentimiento a veces difícil de expresar con palabras, nos hace sentirnos desprotegidos al exponer nuestro mundo interior al exterior, nos da vergüenza… por lo que la mayoría de los gestos de amor y realmente, los que se pueden percibir como tal, no son frases como “te quiero” sino hechos. Hechos cotidianos y pequeños detalles, como estar al pendiente del estado de salud o emoción de la persona o personas que amamos, decirle cosas bonitas para que se sienta mejor, escuchar a la otra persona, entender sus defectos, ponerte en su lugar y comprenderla… Hay muchas maneras de expresar amor hacia una persona, la cualidad común que yo le asignaría sería la constancia. No hay amor en un gesto o frase de un momento, hay amor cuando esos gestos o palabras se repiten, por insignificantes que puedan parecer, con frecuencia.
Cuando estos gestos o actitudes se pierden, también se puede perder el amor o deteriorarse, es el caso por ejemplo, de la comunicación. La falta de comunicación entre una pareja, puede dar lugar al no entendimiento, a la incomprensión, que puede significar el inicio de otros problemas como son las discusiones constantes, los celos, los reproches, la separación de sentimientos y vivencias que hasta ese momento se compartían.
Pero el amor es un sentimiento interno, de una persona hacia otra, es decir, el dar aunque a veces no se reciba, quiero explicar con esto que hay veces que el amor permanece aunque no se reciba una retroalimentación en el mismo sentido. Me refiero con esto a otras cualidades del amor: la paciencia y comprensión. Se dice que el amor de madre es infinito… ¿por qué? Una madre ha llevado a su hijo en su vientre durante nueve meses, y lo ha sentido como una parte suya, lo ha cuidado y ha salvado todas las barreras que le hayan podido surgir por el camino para intentar hacer de su hijo la mejor persona que ha podido. De pequeño lo ha tenido a su lado, pero al hacerse mayor, lógicamente, el hijo ha empezado a hacer una vida lejos de ella, su vida. Ella ha sabido entender y dejarle adquirir sus propias experiencias, ha sabido aguantar temporadas en las que quizás no había toda la comunicación que ella hubiera deseado… Ha amado sin pedir nada a cambio.
Creo que es importante diferenciar entre amor y enamoramiento, porque muchas veces, al pensar en el amor como concepto, nos vienen a la mente actitudes y momentos típicos del enamoramiento, que pueden parecer “cursis” o “tontos” pero que para las personas que lo viven son realmente bonitos y emocionantes. No, el amor no es eso, podemos entender el enamoramiento como una etapa previa al amor entre una pareja, pero no podemos reducir la palabra “amor” a ese estado únicamente.
En el enamoramiento podríamos concretar un espacio de duración determinado, en el caso del amor, es relativo, depende del grado de alimentación que haya recibido ese amor a través de las actitudes y acciones nombradas anteriormente.
Aunque los años, la convivencia y la monotonía puedan ser causa de la pérdida de el “deseo de estar el uno con el otro”, el hecho de ver a algunos ancianitos paseando juntos cogidos del brazo por la calle, me hace pensar en el amor como un sentimiento que, bien cuidado, puede ser eterno.
Dríade
"Es necesario amar siempre, aun después de haber amado."(Louis-Charles-Alfred de Musset)
Hoy me he despertado a las 7 de la mañana. Estaba en una casa distinta, muy diferente a la mía. Todo se veía muy moderno, como “de diseño”, cada habitación parecía una página del catálogo IKEA. Mientras me asombraba con una lámpara del salón (una bola en el suelo), sonó el teléfono.
Era Héctor, por lo visto, mi compañero de trabajo. Me llamaba para decirme que le pasara a buscar ya que su mujer se había tenido que llevar el coche hoy.
No sabía cómo preguntarle dónde vivía sin que pareciera extraño, ya que este hombre se dirigía a mí con mucha confianza, como si fuéramos colegas de toda la vida… Reaccioné rápidamente y le contesté: - Ok, ¿Dónde te espero? - Eso me facilitó que Héctor me diera el nombre del bar en el que me esperaría y el nombre de la calle... -Uff... menos, mal, no quería tener que inventarme una explicación-
Terminada la conversación con Héctor, me dispuse a arreglarme en mi nuevo baño. Ahí fue cuando me miré en el espejo y ví a un joven fuerte, alto y bastante atractivo ante mis ojos. - ¡Vaya! Hoy es mi día de suerte…- pensé.
De camino al trabajo, Héctor me estuvo hablando de su estupendo fin de semana con su mujer y sus hijos en el campo. Hablaba y hablaba contando anécdotas de cómo le enseñó a uno de sus hijos a pescar, de los peces que cogieron, de lo ricos que le quedaron a su mujer una vez cocinados… La verdad es que no me resultó difícil fingir que no me sentía diferente en ese momento, todo lo que tenía que hacer era escuchar y conducir.
El problema lo encontré al llegar al trabajo. Podía haber despertado con algún oficio que fuera menos complicado, pero no, resulta que era creativo publicitario y ese día teníamos que preparar la campaña de una marca de helados.
El tema que se había escogido para enfocar el anuncio era “el amor”. Se suponía que yo había sido el que el día anterior había tenido la idea increíble para el anuncio y les había dicho a los demás: - Se me ha ocurrido una idea […] para el anuncio, mañana os cuento. – Esto me ponía en un serio aprieto, me fui a mi despacho y le dije al grupo que tenía que arreglar unas cosillas de última hora…
Lo primero que se me ocurrió fue buscar en los archivadores, cajones y estanterías, a ver si encontraba algún papel o documento en el ordenador con esa idea tan […] pero no tuve éxito. Estaba claro que se me tenía que ocurrir algo.
Estos productos son de lo más variado, pero de alguna manera, los publicistas han conseguido asociarlos con un sentimiento por excelencia como es el amor.
Desde una marca de coches hasta una selección de fútbol, estuve viendo anuncios de bebidas, de comida, desodorante, internet, recubrimientos para techos… todos con un tema en común, el amor.
Pero amores distintos, como el que puede ser de una madre hacia su hijo, el de un hijo a su madre, el amor hacia un objeto, amor entre animales, amor por un deporte, amor de pareja, amor de hermanos…
Aquí os dejo una recopilación de todos los que ví para que les echéis un vistazo, algunos no tienen desperdicio…
match.com (página web) amor de pareja
match.com (página web). Seto para Enamorados. Comedia de Bricomanía
Coca-cola (Refresco). Amor de hijo.
C&A (ropa) Amor de hijo...
Centraal Beheer - Achmea. Qué malos son los celos...
Toyota (coches - monovolumen RAV4) Amor hacia un coche. Relación rivalidad amor-odio entre pareja, inspirado en la película "la guerra de los Rose"
SHELA ceiling board. Historia de amor entre lagartijas con fondo musical de la película Love Story, al más puro estilo de Romeo y Julieta. Esto no habría sucedido si hubieran usado...
Flash. La banda ancha del grupo Clarín. Amor entre animales.
Sprite (refresco) El amor te vuelve idiota
Coca-cola (refresco). Amor adolescente
Asociación AFANOC. Niños con cáncer. Gesto de amor.
Sprite (refresco) Amor de padre.
BIMBO (pan de molde). Amor de madre
Noel (galletas). amor de madre
Quilmes (cerveza) Sponsor Oficial Selección Argentina de Fútbol.
Quilmes (cerveza) Sponsor Oficial Selección Argentina de Fútbol.
Rexona (desodorante). lo que las mujeres amamos y odiamos.
HAHN Super Dry (cerveza) Amor pareja, toque antiromanticismo.
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P.D.: Por si alguien se ha quedado intrigado sobre cómo salí de este aprieto... Tuve que poner una excusa horrible: "se me había olvidado que tenía cita con el dentista"... Si, lo sé, patético, pero pensé que el verdadero Carlos ya lo arreglaría al día siguiente. ¿Cómo iba yo a estropearle su idea tan [...]?
Dríade
"La medida del amor, es amar sin medida." (San Agustín)
Me había despertado cansado y sin ganas de nada. Aún así cumplí con las obligaciones del hombre que me tocó ser hoy, guionista de una conocida serie de dibujos. Escribiendo ese guión, que estaba dirigido a jóvenes, me di cuenta que daba una idea del amor totalmente negativa. Si las series de televisión que veían todos ellos les decían que el amor sincero y sin intereses no existe…quizás algún día llegarían a creerlo.
Series como Padre de familia, que tienen contenidos de humor ácido y que tratan el amor de manera un tanto ofensiva.
Peter se presenta como un hombre mal educado, con poca vergüenza y vago. La relación con su esposa es extraña ya que la trata de una manera muy poco correcta, no se plasma el amor (aunque haya alguna alusión).
Algo parecido pero en menor medida ocurre en los Simpsons. No dudo que Homer quiera a Marge pero se preocupa mucho más de si mismo que de ella. Aunque debo admitir que en The Simpsons aparecen más escenas en las que el matrimonio demuestra que se quiere.
Creo que si en la vida real, en una pareja uno de ellos se comportara como alguno de estos, la relación sería muy falsa o no se soportaría a alguien tan absurdo… ¿o quizás si? Porque todo el mundo sabe que cuando alguien se enamora… cierra los ojos y se deja llevar.
Soy un hombre de mediana edad que vive en una gran ciudad española.
Mi vida es aburrida, no me gusta mi trabajo, tengo escasos amigos y una vida social inexistente pero todo eso va a cambiar...